La gente que te rodea. La gente que, más bien ya por costumbre, dice que te quiere. Aquellos que siempre han estado, no cerca de tí, sino girando en círculos alrededor de lo que creen que eres tú. Solamente te mantienes al margen de tu propia existencia siendo lo que no eres para que aquellos se sientan bien, para que no piensen que se han equivocado contigo. Se sentirán bien porque han conseguido de tí lo que esperaban. ¿Qué esperaban? Ese fingido cariño, esas estúpidas y encantadoras carcajadas, esa falsa compañía. Pero ahora recuerda, intenta agrupar todos esos momentos, ¿no crees que falta algo? Aún me queda algo de "humanidad", nunca dije "te quiero", no sé si eso podría fingirlo. Y llegados a cierto punto, no sé si llegaré a decirlo.
Todo eso pasó. Todo ahora es diferente. Ya no hay risas, tal vez las de cortesía y nada más. Has pasado de la mentira al ¿rechazo? Algo así. Todas aquellas mentiras están agolpándose en tu mente, todas te recuerdan lo feliz que eras, que no era real. Formando un muro casi infranqueable. Es lo que ansías por encima de todo. Tienes todo un catálogo de frustraciones, una colección interminable de decepciones, todas las mentiras. Y al otro lado, un par de cosas alegres. Esas cosas te afectan mínimamente, ambas. Es mejor así. Probaste la indiferencia, ¿te gustó?, ¿la odiaste? No te importa.
Pero, oh! viejo amigo. Tú no podías dejarlo pasar. Viste como, poco a poco, conseguía superar algunos obstáculos, pese a estar sacrificando otras cosas. Pero, aún así no estabas contento, nunca lo estás. Y decidiste hacer algo, añadir la pizca picante y molesta, decidiste perturbar mis intentos de pasar por la vida. Perturbaste mis sueños, lo único que nunca me será indiferente, lo que nunca podré domar.
Muy bien... te vas superando con el tiempo. Ya no te dejas influenciar por mis pensamientos. Coges, directamente todo aquello que he intentado durante años bloquear. Y te has dejado, has abandonado el estilo y te has pasado al mundo de la crueldad ignorando el de las sutilezas, antes era divertido.
Ahora, más que nunca, te odio.
...me odio.
No es lo que había pensado para mí.
martes, 11 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario